Resumen.
El proyecto propone controles sanitarios fronterizos para detectar alimentos de origen animal o vegetal que ingresen sin los permisos exigidos. Asigna funciones al Ministerio de Salud, la Agencia Panameña de Alimentos y la Autoridad Nacional de Aduanas, y dispone que se denuncien posibles casos de contrabando. También propone incorporar al Código Penal delitos relacionados con el ingreso, la comercialización y la manipulación de esos alimentos.