Resumen.
El anteproyecto propone una tasa de uso aeroportuario para pasajeros en tránsito y prevé exenciones por edad, duración de la conexión y tipo de vuelo. Las aerolíneas cobran y transfieren la tasa; lo recaudado se distribuye entre mejoras aeroportuarias y patronatos hospitalarios. El texto establece fiscalización y sanciones por incumplimiento.