Resumen.
El proyecto propone sustituir de forma escalonada los productos de poliestireno expandido (EPS) de un solo uso en contacto con alimentos y bebidas. Fija metas de reducción por productor, restricciones a la compra pública, obligaciones de etiquetado y responsabilidad extendida del productor. También crea instrumentos para financiar la transición y establece controles, exenciones y sanciones.