Resumen.
El proyecto propone comprobar que el octanaje anunciado del combustible líquido coincida con el vendido en estaciones y otros puntos de expendio. Establece inspecciones, toma y análisis de muestras, informes técnicos y un registro de laboratorios. También prevé sanciones, retiro del combustible que incumpla los estándares y publicación de los establecimientos sancionados.