Resumen.
El proyecto propone que los bancos ofrezcan primero al antiguo propietario los inmuebles adjudicados que decidan comercializar. En determinados casos, la oferta también se dirige a sus familiares; se regulan su contenido, el plazo de aceptación, la prelación entre interesados y la publicidad de los bienes disponibles. También establece controles internos, supervisión bancaria y consecuencias por incumplimiento.