Resumen.
El anteproyecto propone que los municipios asuman la gestión ordinaria de los residuos sólidos y el cobro permanente de la tasa correspondiente. Reorganiza las funciones de la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario, regula su asistencia a los gobiernos locales y modifica disposiciones sobre tarifas, contratación, fiscalización e infraestructura para el tratamiento y la disposición final de residuos.