Resumen.
El proyecto propone sustituir gradualmente determinados artículos de poliestireno expandido y extruido utilizados con alimentos y bebidas. La transición sería de cuarenta y ocho (48) meses, con excepciones sujetas a requisitos técnicos y sanitarios. También establece controles para resinas y aditivación biodegradable, un régimen de responsabilidad extendida del productor, obligaciones de información y fiscalización, y sanciones administrativas.