Resumen.
El anteproyecto amplía las atribuciones de la Ley 82 de 2013 sobre violencia contra las mujeres y programas educativos de manejo de emociones. Propone estudiar patrones de violencia hacia las mujeres y coordinar programas obligatorios sobre manejo y control de emociones en todos los niveles educativos. También modifica una obligación del Órgano Judicial para que los jueces admitan la participación de amicus curiae vinculados con la protección de los derechos de las mujeres.