Resumen.
El anteproyecto propone incorporar al Código Civil reglas para el tratamiento sucesorio de los activos digitales que integren el patrimonio del causante. Define esos activos con independencia de su valor económico, da prioridad a las instrucciones expresadas en vida y permite al juez requerir información o acceso controlado a quienes los administren cuando sea necesario identificarlos, conservarlos o valorarlos.